A finales de 1976, a los 21 años, Ezequiel viaja para Bogotá a comprarse un saxofón, y la primera noche en la ciudad es invitado a tocar en un bar de jazz llamado La Cacerola, donde los músicos, que eran los dueños del pub, después de escucharlo, le hacen una propuesta de trabajo. Ezequiel Acepta y se queda a vivir en el segundo piso del bar un año en esta ciudad.
Guillermo Guzmán, el bajista de la banda de La Cacerola, lo presenta con el gran pianista y arreglista cartagenero Joe Madrid (ex pianista de Mongo Santamaría), quien lo invita a formar parte de su cuarteto de jazz fusión y a grabar en sus producciones de música latina.
También es invitado a grabar como flautista por el gran compositor y arreglista Francisco Zumaqué en la banda sonora de la telenovela La Mala Hora, basada en la obra de Gabriel García Márquez.
Durante 1977, en Bogotá, participa en grabaciones de reconocidas agrupaciones colombianas para ese entonces como la Orquesta Tropibomba, Colombia All Star, dirigida por Joe Madrid, Manricura y el dúo Ana y Jaime. Luego arma un quinteto de jazz y se radica en Cartagena por unos meses.